Saturday, September 18, 2021


Estudio descarta impacto de sanciones a Venezuela en compras de alimentos y medicamentos

Las sanciones financieras de agosto de 2017 contra Pdvsa tuvieron un efecto en las importaciones mensuales de alimentos y medicinas,…

By admin , in Venezuela , at January 27, 2021

Las sanciones financieras de agosto de 2017 contra Pdvsa tuvieron un efecto en las importaciones mensuales de alimentos y medicinas, pero este efecto es de signo positivo. Es decir, el inicio de las sanciones está asociado con un aumento de la disponibilidad externa de insumos humanitarios, revela Anova Policy Research.

Caracas. Desde el gobierno de Nicolás Maduro se responsabiliza a las sanciones estadounidenses de la crisis que afronta el país. Sin embargo, antes de que se produjeran las primeras sanciones financieras, en agosto de 2017, ya la economía llevaba tres años de contracción y la producción petrolera se desplomaba. Un estudio reciente de Anova Policy Research revela que la importación de alimentos y medicinas no se vio afectada por la medida de Washington, revela Ariadna García en Crónica Uno.

“Las sanciones financieras de agosto de 2017 están asociadas con un aumento en las importaciones mensuales de alimentos en el orden de $44 millones; de la misma manera, las sanciones coinciden con aumento de las importaciones mensuales de medicamentos de $21 millones”, se lee en el documento publicado este 20 de enero.

El estudio muestra que las sanciones de agosto de 2017 también coinciden con una disminución en la velocidad a la que mensualmente caían las importaciones de alimentos por el orden de $6,5 millones al mes, y de las importaciones de medicinas en $5,8 millones al mes. De este modo, consideran que las sanciones estarían asociadas con una “estabilización” en el consumo externo de bienes humanitarios esenciales.

Si bien las sanciones petroleras de Estados Unidos, sobre todo las de enero de 2019, profundizaron los problemas de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), la industria venía lidiando con corrupción, falta de personal calificado y deterioro de su infraestructura. Anova señala que las sanciones financieras de agosto de 2017 están asociadas a una disminución de la producción mensual de petróleo de 131.000 barriles diarios o 6,2 % de la producción de ese momento. Entre agosto de 2017 y diciembre de 2019 la producción petrolera venezolana cayó 1,24 millones de barriles diarios. El estudio concluye que “las sanciones estadounidenses serían responsables de 45,2 % de la caída acumulada en la producción petrolera en ese lapso”.

La investigación agrega que las sanciones financieras sobre Pdvsa –aplicadas en agosto de 2017– tuvieron impacto en la capacidad de producción de la estatal. Sin embargo, la caída acumulada en los 28 meses posteriores a agosto 2017 puede ser atribuida solo parcialmente al efecto de las sanciones. El reporte estima que el impacto inmediato sobre la producción petrolera fue una caída de 6,2 %, mientras que el cambio de tendencia que puede atribuirse a las sanciones fue responsable de 45,2 % de la caída total acumulada entre 08/2017 y 12/2019.

En agosto de 2019, cuando la administración de Donald Trump congeló bienes de Venezuela en ese país, el Gobierno respondió en un comunicado que Estados Unidos “pretende formalizar el criminal bloqueo económico, financiero y comercial ya en marcha, que ha ocasionado severas heridas en la sociedad venezolana durante los últimos años”.

“Las sanciones financieras a Pdvsa en agosto de 2017 tuvieron un efecto sobre la trayectoria en las importaciones mensuales de alimentos y medicinas, pero este efecto es de signo positivo. Es decir, el inicio de las sanciones está asociado con un aumento (no una disminución) de la disponibilidad externa de los insumos humanitarios básicos”, revela Anova Policy Research.

El estudio sostiene que, aun cuando la estrategia de sanciones contra Pdvsa es responsable –solo parcialmente– de la caída en la producción petrolera y con ello de los ingresos fiscales y externos de la economía venezolana, “no existe evidencia de que las sanciones hayan tenido un efecto negativo sobre la disponibilidad de insumos humanitarios básicos”.

Contrario a lo que reitera el Gobierno sobre “el bloqueo” a la adquisición de insumos humanitarios, Anova señala que “las sanciones de agosto 2017 están asociadas, directa o indirectamente, con un aumento y posterior estabilización de las importaciones de alimentos y medicinas”.

Para la firma puede que la asociación entre sanciones y disponibilidad de alimentos /medicinas no tenga carácter causal, al menos de manera directa, dado que el inicio de las sanciones coincide con otro evento que ha sido omitido del análisis: la liberalización de la economía venezolana. “Se sabe que a partir del segundo semestre de 2017, el gobierno abandonó de facto sus políticas de controles de precios y de cambio, y permitió la libre importación de bienes y servicios, lo cual probablemente impactó la trayectoria observada”, indica.

Casi un año después, en julio de 2018, el Gobierno exoneró de impuestos por importación una serie de insumos. La medida era hasta el 31 de diciembre de ese año, mientras que los muebles corporales y los productos destinados a la industria manufacturera serían exonerados hasta el 31 de diciembre de 2019. A la fecha se mantienen las exoneraciones con algunos cambios, lo que ha derivado en quejas desde el sector productivo, pues estos aseguran que no se incentiva al productor local.

Hoy el sector privado importa con recursos propios y desde el Gobierno se busca que mantengan estas compras para eludir las sanciones. Una de las estrategias del Gobierno fue aplicada a finales de 2020 con la “ley antibloqueo”, que, basada en principios de confidencialidad, busca captar inversiones y nuevos aliados comerciales. Además, el auge de las importaciones contrasta con los bodegones, nuevos locales que traen productos importados, desde aceite de oliva hasta diversas marcas estadounidenses de la firma Walmart o Costco.

“Hemos ideado, redactado y creado una ley constitucional de carácter especial contra el bloqueo y las sanciones criminales de Estados Unidos. Esta semana se la vamos a entregar a la ANC para que le dé la urgencia reglamentaria y la aprobemos”, dijo Maduro el 27 de septiembre de 2020.

El estudio argumenta que el cambio de orientación en las políticas del gobierno de Maduro, al relajar los controles de la economía, es probable que fuera consecuencia del endurecimiento de las sanciones financieras contra Pdvsa: “En este caso, la mayor disponibilidad externa de alimentos y medicinas sería consecuencia de la política de sanciones, al menos de manera indirecta”.

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