Venezolano Julio Herrera Velutini demanda a firma encargada de liquidación de activos de Bancrédito por venta irregular de piezas invaluables de su colección de arte

Venezolano Julio Herrera Velutini demanda a firma encargada de liquidación de activos de Bancrédito por venta irregular de piezas invaluables de su colección de arte

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Una vorágine legal ha estallado por la venta de dos preciadas obras de arte pertenecientes a la renombrada colección del banquero venezolano Julio Herrera Velutini. El controvertido movimiento, ejecutado a espaldas del expropietario, desencadenó una demanda ante un tribunal federal en Estados Unidos, que amenaza con profundizar el intrincado entramado jurídico en el que está inmerso el financista venezolano.

Las obras en cuestión, tasadas en aproximadamente $1.1 millones, fueron comercializadas en mayo de 2023 por Driven Administrative Service LLC, la empresa encargada de la liquidación de Bancrédito International Bank & Trust Corporation, el difunto imperio bancario de Velutini. Sin embargo, según alega el magnate en una reciente presentación judicial, dicha transacción se llevó a cabo sin su conocimiento ni aprobación previa.

El inicio del enfrentamiento por las 91 piezas artísticas pertenecientes al magnate bancario -entre las que se cuentan pinturas, fotografías y esculturas- surgió con la presentación de una solicitud por parte del único accionista de la EBI. Esta petición buscaba obtener una orden de retención temporal y una medida cautelar que impidiera al síndico disponer de las obras.

El torbellino litigioso

En un documento remitido al Tribunal federal el pasado jueves 14 de marzo, Bancrédito Holdings Corporation, empresa vinculada a Velutini, acusó a Driven de «negligencia profesional, incumplimiento de deber fiduciario y conversión». La demanda sostiene que la compañía liquidadora actuó de forma imprudente al deshacerse de los invaluables activos artísticos sin la debida notificación a los accionistas.

«El demandado proporcionó al demandante un inventario revisado de las obras de arte, revelando que ya había vendido dos valiosas piezas sin avisar ni obtener aprobación», cita textualmente el escrito judicial.

Adquisiciones cuestionadas

Tras meses de incertidumbre, Driven admitió recientemente que las obras fueron vendidas en mayo de 2023 por aproximadamente $1.1 millones, aunque se ha negado a revelar la identidad de los compradores. Esta actitud opaca encendió las alarmas en el bando de Velutini, quien asegura que la compañía contaba con fondos suficientes para cumplir sus compromisos financieros, tornando innecesaria la venta.

«En contravención de sus deberes, el demandado se negó a comunicarse, proporcionó información imprecisa, excluyó al demandante de negociaciones clave y se deshizo de activos sin notificación», denuncia la contrademanda.

Acervo invaluable

Conformada por 91 piezas, entre pinturas, fotografías y esculturas, la colección artística de Velutini representa un tesoro cultural y financiero de proporciones titánicas. Según estimaciones de 2019, su valor ascendía a 22,5 millones de dólares, cifra que probablemente haya aumentado debido al fallecimiento del maestro Fernando Botero, cuyas obras integran una porción sustancial del acervo.

La joya de la corona sería precisamente una pieza del célebre artista colombiano, supuestamente una de las dos vendidas a escondidas en mayo del año pasado. «El 22 de febrero de 2024, el abogado de Driven informó los nombres de las piezas vendidas, una de las cuales era de Botero», señala la denuncia.

Antecedentes de fricción

Este nuevo capítulo se suma a una larga lista de controversias y litigios que han marcado la trayectoria de Julio Herrera Velutini en los últimos años. El otrora poderoso banquero ha enfrentado señalamientos de presuntas actividades políticas ilícitas, así como disputas con entes reguladores como la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras (OCIF) de Puerto Rico.

La respuesta de Driven a las acusaciones está pendiente, con un plazo que vence el próximo 5 de abril, según lo estipulado por la jueza federal Camille L. Vélez-Rive. Mientras tanto, la incógnita sobre el paradero de las codiciadas obras flota en el aire, alimentando la agitación en torno a este escandaloso caso.

La demanda revela que, como «consecuencia directa» de las acciones de Driven, el banquero y su empresa enfrentan daños multimillonarios.

Entre los perjuicios citados figuran una abrumadora multa civil de $14,7 millones impuesta por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (FinCEN), así como un «daño inconmensurable» a la reputación del empresario venezolano.

Los orígenes de esta espinosa disputa se remontan a octubre de 2023, cuando Bancrédito Holdings presentó una primera demanda contra Driven en el Distrito Este de Carolina del Norte. En aquel entonces, la empresa de Velutini acusó a la liquidadora de intentar vender la colección artística de forma unilateral.

Aunque inicialmente se denegó una orden de restricción temporal, se acordó que Bancrédito inspeccionaría las obras en un intento por resolver la controversia. Sin embargo, el posterior descubrimiento de la venta secreta de mayo de 2023 reavivó las hostilidades legales.

Una de las principales fuentes de fricción ha sido la falta de transparencia por parte de Driven. Según se establece en el expediente judicial, la compañía se ha negado a proporcionar detalles sobre la identidad de los compradores de las obras vendidas.

«No había forma de determinar que las obras se habían vendido, porque el saldo total de las cuentas bajó, no subió», arguye la contrademanda, acompañada de un gráfico ilustrativo del movimiento de fondos entre abril y junio de 2023.



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