La reapertura de Venezuela podría abrir nuevas oportunidades para Guyana

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La embajadora Neumann lo afirmó durante una conferencia del Centro Mundial de Comercio de Georgetown (WTCG).

 

A medida que la economía venezolana comienza a reabrirse, las empresas guyanesas podrían encontrarse en una posición favorable para beneficiarse de una nueva ola de oportunidades comerciales y de inversión, según Vanessa Neumann, exembajadora de Venezuela ante el Reino Unido, quien instó a Guyana a aprovechar este momento para construir una economía diversificada y resiliente que no dependa exclusivamente del petróleo.

Durante su discurso principal en la recientemente concluida Conferencia Internacional de Comercio e Inversión 2026 del Centro Mundial de Comercio de Georgetown (WTCG), la embajadora Neumann explicó a empresarios, inversores, responsables políticos y delegados internacionales que la evolución de la situación venezolana representa oportunidades comerciales reales para su país vecino, según un comunicado de prensa del WTCG.

La embajadora Neumann señaló que las necesidades de reconstrucción y desarrollo de Venezuela podrían generar oportunidades para las empresas guyanesas en sectores como el suministro de alimentos, la logística, la construcción, el mantenimiento y los servicios técnicos.

Expresó su esperanza de que la recuperación de Venezuela beneficie tanto a los venezolanos como a los guyaneses, señalando que la recuperación de un país vecino no tiene por qué producirse a expensas de Guyana.

Sin embargo, fue cuidadosa al aclarar que las oportunidades no deben confundirse con certezas. Advirtió que el acceso comercial no debe interpretarse como una garantía de legitimidad política o estabilidad institucional.

Las empresas guyanesas interesadas en explorar el mercado venezolano deben asegurarse de que sus transacciones sean legales, que los compradores sean fiables y que los mecanismos de pago ofrezcan garantías.

Asimismo, destacó la importancia de resolver las diferencias de manera pacífica mediante el derecho internacional y alentó a empresarios y responsables políticos a seguir de cerca los cambios en las políticas oficiales, la actividad marítima, las condiciones fronterizas y los acuerdos de seguros.

Según explicó, las oportunidades que ofrece Venezuela forman parte de un desafío más amplio.

La embajadora Neumann sostuvo que las aspiraciones de Guyana deberían ir más allá de convertirse en una nación productora de petróleo exitosa. Su objetivo debería ser convertirse en un país próspero, capaz de garantizar su soberanía, competir empresarialmente y ofrecer mayores oportunidades a sus ciudadanos.

La verdadera medida del desarrollo, afirmó, no será únicamente la riqueza generada por los recursos naturales, sino también las capacidades que Guyana consiga conservar y desarrollar mediante asociaciones transparentes, productivas y mutuamente beneficiosas.

Advirtió, además, sobre los riesgos de tomar decisiones de inversión a largo plazo suponiendo que los precios del petróleo permanecerán elevados indefinidamente.

El conflicto con Irán y sus consecuencias para el comercio internacional

Al abordar el conflicto relacionado con Irán y sus efectos sobre el comercio, los mercados energéticos y el transporte marítimo, Neumann describió tres posibles escenarios para los próximos seis a doce meses.

Estos escenarios abarcan desde la continuidad de las interrupciones en el transporte marítimo y el aumento de los precios hasta una reducción de las tensiones o, por el contrario, una escalada del conflicto que afecte infraestructuras críticas y cadenas de suministro.

Según explicó, la volatilidad merece más atención que cualquier predicción concreta sobre los precios.

Instó a las empresas a diversificar sus proveedores estratégicos, verificar su capacidad de entrega, mantener reservas operativas económicamente sostenibles y revisar los acuerdos relacionados con transporte de mercancías, seguros y ajustes de precios.

Estas medidas permitirían a las compañías resistir presiones simultáneas, como retrasos en los envíos, mayores costes de producción y pagos más lentos por parte de sus clientes.

Cualquier expansión del comercio regional, incluido el intercambio con Venezuela, depende de la seguridad de las aguas marítimas.

La embajadora Neumann pidió reforzar la cooperación en materia de seguridad marítima con socios regionales e internacionales mediante el intercambio de información, la formación conjunta y mecanismos eficaces para responder a incidentes en el mar.

Según señaló, las empresas de transporte marítimo, los puertos, las compañías que operan en alta mar y las aseguradoras deberían participar en un esfuerzo coordinado.

Describió la seguridad marítima como una condición esencial para atraer y mantener inversiones, y no simplemente como un gasto de defensa.

También mencionó tecnologías emergentes como la plataforma SmartMast de Quartermaster, que combina cámaras instaladas en embarcaciones, detección por radiofrecuencia, inteligencia artificial integrada y comunicaciones por satélite para mejorar el conocimiento de la situación marítima.

Sugirió que un proyecto piloto cuidadosamente estructurado, respaldado por evaluaciones independientes de rendimiento, medidas de ciberseguridad y acuerdos claros sobre el acceso a los datos, podría ampliar la vigilancia mediante la participación de embarcaciones comerciales.

La embajadora Neumann reconoció la importancia del marco normativo de Guyana para fomentar la participación de empresas locales, pero defendió que la siguiente etapa debería permitir que estas compañías accedan a actividades de mayor valor añadido, desarrollen conocimientos técnicos reconocidos, consigan contratos más sofisticados y, finalmente, compitan internacionalmente.

Diversificación de las alianzas comerciales

Neumann destacó que la diversificación de las alianzas comerciales no debe realizarse a costa de reducir los estándares de calidad ni de comprometer la capacidad de Guyana para tomar decisiones independientes en defensa de sus intereses nacionales.

En materia tecnológica, identificó la automatización segura frente a ciberataques como una inversión de gran valor estratégico para Guyana en esta etapa.

No obstante, advirtió contra la adopción de inteligencia artificial simplemente porque se haya convertido en una tendencia.

Según explicó, una automatización verdaderamente útil no siempre requiere inteligencia artificial. En muchas ocasiones, los mayores avances se consiguen mediante sistemas en los que la información se introduce una sola vez, se verifica de forma consistente y queda correctamente registrada.

Identificó los puertos y las aduanas como ámbitos donde una mejor integración de la documentación, las decisiones de inspección y el seguimiento de mercancías podría aumentar la eficiencia sin debilitar la supervisión regulatoria.

Al referirse al turismo como una vía para diversificar la economía, destacó que la confianza de los inversores depende de la seguridad de la propiedad privada, los derechos contractuales y la continuidad de los acuerdos empresariales legales.

Las inversiones hoteleras y turísticas requieren importantes compromisos de capital a largo plazo, así como confianza en que los títulos de propiedad, los contratos de arrendamiento y los derechos legítimos de explotación serán respetados.

Según afirmó, los derechos de propiedad deben proteger tanto a los propietarios guyaneses como a los inversores extranjeros, respetando al mismo tiempo los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades, las garantías medioambientales y los procedimientos legales de adquisición por razones de interés público.

Un entorno predecible permitiría distribuir los beneficios económicos mediante una mayor demanda de agricultura local, construcción, transporte y experiencias culturales.

Convertir las oportunidades en acuerdos comerciales reales

La embajadora Neumann concluyó su intervención desafiando a los participantes a transformar los contactos establecidos durante la conferencia en acuerdos comerciales concretos.

Propuso crear, a través del WTCG, un mecanismo voluntario de seguimiento de 90 días para supervisar los contactos empresariales, las negociaciones, los esfuerzos de preparación para la exportación y los obstáculos que afrontan las posibles asociaciones comerciales.

Alentó a los socios internacionales a realizar inversiones que dejen capacidades duraderas en el país, incluidas tecnologías que los trabajadores locales puedan dominar y acuerdos comerciales transparentes capaces de superar cualquier revisión o escrutinio.

Su mensaje final fue que la verdadera fortaleza soberana de un país reside en su capacidad para elegir a sus socios, resolver sus diferencias, resistir las crisis externas y poner las oportunidades económicas en manos de sus ciudadanos.

La Conferencia Internacional de Comercio e Inversión 2026 del WTCG reunió a líderes empresariales, inversores, responsables políticos y organizaciones de promoción comercial de Guyana, el Caribe, Sudamérica y otras regiones.

El propósito del encuentro fue identificar estrategias prácticas para ampliar el comercio, la inversión y la cooperación económica, especialmente en beneficio de Guyana y las economías más pequeñas del Caribe.




 

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