Segunda vuelta en Brasil: los jueces ponen freno a Meta y dan la razón a Lula: «Garantizar la igualdad en el algoritmo para las publicaciones en redes sociales»

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Por Estefano Tamburrini

 

Los abogados del presidente habían denunciado un «trato desigual» y «reducciones injustificadas de visibilidad». El caso también fue presentado ante observadores internacionales. La respuesta de la multinacional: «Somos apolíticos. Fue un error involuntario». Sin embargo, los empleados brasileños ya habían denunciado las irregularidades.

El Tribunal Superior Electoral (TSE) ha dado un ultimátum a Meta. De cara a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas, prevista para el domingo 25 de octubre, el gigante de las redes sociales deberá garantizar condiciones neutrales e igualdad algorítmica en la difusión de contenidos relacionados con los candidatos Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio «Lula» da Silva, presidente saliente, quien, a través de los abogados del Partido de los Trabajadores, había denunciado a la multinacional estadounidense por «trato desigual en la generación y distribución de contenidos políticos» y «reducciones injustificadas de visibilidad».

La resolución, redactada por el magistrado del TSE Marco Aurélio Bellizze, prohíbe a Meta «restringir injustificadamente la distribución de contenidos político-electorales» a favor o en contra de cualquiera de las candidaturas. Otras restricciones afectan también a Meta AI, cuyas herramientas no podrán «expresar opiniones, indicar preferencias electorales, recomendar el voto ni llevar a cabo ninguna forma de favoritismo o perjuicio político-electoral».

Además, el TSE ha impuesto a Meta una multa diaria de 500.000 reales, equivalentes a unos 81.000 euros, en caso de incumplimiento.

Las denuncias desatendidas

En un comunicado oficial, el grupo de Mark Zuckerberg ha rechazado «categóricamente cualquier acusación de parcialidad deliberada contra la campaña del presidente Luiz Inácio Lula da Silva».

Según la empresa propietaria de Facebook, Instagram, WhatsApp y Threads, los perjuicios ocasionados a la campaña de Lula se debieron a «un error sistémico involuntario a escala mundial que afectó temporalmente a varios anunciantes».

En realidad, los empleados de Meta en Brasil ya conocían las irregularidades y habían clasificado algunos incidentes como «graves», puesto que requerían «atención urgente». Sin embargo, los responsables de la compañía en Menlo Park habrían ignorado las alertas.

A este respecto, el diario Folha de São Paulo ha revelado varias conversaciones internas en las que los empleados de Meta acusaban a sus compañeros estadounidenses de haber «subestimado la urgencia política de la situación», calificada de «anómala» y con una «alta probabilidad» de desembocar en acciones judiciales.

El sabotaje contra Lula

Por otra parte, la versión de Meta no resiste la comparación con los reiterados episodios documentados por el equipo jurídico de Lula, entre ellos la repentina desactivación de la cuenta publicitaria en Facebook e Instagram, el bloqueo de la promoción de publicaciones electorales —que, en cambio, sí se permitía a Bolsonaro— y la desaparición sistemática del perfil oficial del presidente saliente, así como de otros representantes de la izquierda, de los resultados de búsqueda de Instagram.

Estos mecanismos también relegan a un segundo plano noticias positivas recientes, como la reducción de la semana laboral y la disminución de la deforestación en la Amazonía, que ha alcanzado sus niveles más bajos desde 1988.

Entre las denuncias también figuran situaciones más sutiles, como la generación de material electoral mediante inteligencia artificial para Bolsonaro, algo que, por el contrario, se le habría negado a Lula, así como la falta de eliminación de 255 perfiles falsos que seguían activos difundiendo noticias falsas, pese a haber sido denunciados.

«Están utilizando la tecnología para intentar controlar el destino de nuestro país. No aceptaremos que ninguna corporación extranjera decida, mediante un algoritmo oculto, quién debe gobernar Brasil», denunció el líder progresista, que presentó una reclamación ante diversos observadores internacionales acreditados, entre ellos la Organización de los Estados Americanos, la Unión Europea y el Parlamento del Mercosur.

El papel de Cerimedo y Elytron

La trama ya implica a varios actores externos, además de Meta.

Es el caso de Fernando Cerimedo, representante del movimiento MAGA en América Latina, implicado anteriormente en diversas campañas electorales de la región y que actualmente se encuentra encarcelado en Bolivia.

Antes de su detención, Cerimedo habría llegado a acuerdos con Flávio, asegurándole una «vía preferente con Meta», además de la activación de «milicias digitales» y enjambres de bots a su favor.

El acuerdo fue revelado por la expareja de Cerimedo, Nadia Beller, quien aportó pruebas documentales que complementan las investigaciones ya iniciadas por la Policía Federal brasileña.

«Soy capaz de hacer que cierren o restablezcan cualquier página», escribía Cerimedo al candidato brasileño.

Y eso no es todo. Investigaciones recientes realizadas por el medio de investigación The Intercept Brasil sostienen que el equipo de campaña de Bolsonaro habría pagado 600.000 reales (equivalentes a 118.000 dólares) a Elytron, una empresa de ciberseguridad radicada en Estados Unidos, para la creación de perfiles falsos y la organización de operaciones de propaganda destinadas a desacreditar a Lula en las redes sociales.

La investigación recoge declaraciones y registros comerciales proporcionados por el antiguo asesor tecnológico de la empresa, Vincent Edward Reed, quien denunció la creación de un sistema destinado a «elaborar perfiles de los votantes» y posteriormente «atacarlos con contenidos ultrafalsos (deepfakes) generados mediante inteligencia artificial».

Flávio, sin embargo, no admite nada y responde con ironía:

«La izquierda está preparando la excusa para su derrota. Ahora la culpa ya no es de sus propuestas ni del descontento popular, sino de los algoritmos de Instagram y WhatsApp».

FUENTE




 

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