Medios llaman “testaferro de Maduro» a Alex Saab aunque ese término no aparece en el expediente judicial.

Compartir

En Estados Unidos, el testaferrismo no está tipificado como un delito autónomo. No existe una figura penal general que castigue «prestar el nombre» para actividades ilícitas. En el caso de Alex Saab, la acusación formal del Distrito Sur de Florida no contiene el término «testaferro» ni imputa ese rol. El cargo es conspiración para lavado de dinero (18 U.S.C. § 1956). La conducta de servir de intermediario o prestar el nombre es un medio para cometer el lavado, no un delito separado.

Redacción La Tabla Plataforma de Periodismo de Datos. 16 SEP 2026

Desde 2019, cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Alex Saab, medios de comunicación de todo el mundo han repetido una fórmula que se ha convertido en sentido común: “señalado como testaferro de Nicolás Maduro”. Sin embargo, una revisión del expediente judicial del Distrito Sur de Florida revela que ese término no aparece en la acusación formal ni en la declaración de hechos firmada por Saab como parte de su acuerdo de culpabilidad. La calificación de “testaferro” es una caracterización política y mediática, no una figura jurídica del caso.

El origen del término: de la política al expediente

La palabra “testaferro” —y su equivalente en inglés, “frontman” o “bag man”— proviene de tres fuentes identificables:

· El Departamento del Tesoro (OFAC): Cuando en julio de 2019 sancionó a Saab, el Tesoro lo describió como alguien que, “bajo la vigilancia de Maduro”, obtuvo ganancias sustanciales del programa CLAP. El comunicado de OFAC lo identificó como “principal testaferro” (principal frontman) de Maduro.
· Funcionarios estadounidenses: La agencia AP reporta que funcionarios de EE. UU. describieron durante años a Saab como el “frontman” o “bag man” de Maduro.
· La exfiscal venezolana Luisa Ortega Díaz: En 2017, Ortega acusó públicamente a Saab de ser “uno de los testaferros de Maduro”.

Ninguna de estas fuentes es el expediente penal del Distrito Sur de Florida.

Qué dice el expediente judicial

La acusación formal contra Saab —y la declaración de hechos de ocho páginas que firmó como parte de su acuerdo— se centran en conspiración para lavado de dinero. El documento describe un esquema de sobornos a funcionarios venezolanos para obtener contratos del programa CLAP, el uso de empresas fantasma y facturas falsas para desviar fondos, y el movimiento de ese dinero a través de bancos en Estados Unidos y otros países.

El expediente menciona a un “Funcionario Gubernamental 1A” —cuyo nombre no se revela— como la persona que “designó a un sustituto” para recibir pagos de sobornos. También nombra al exgobernador José Gregorio Vielma Mora como receptor de 17 millones de dólares en sobornos. En ningún momento el documento nombra a Nicolás Maduro ni utiliza el término “testaferro” o “frontman” para describir el rol de Saab.

La declaración de hechos que Saab firmó admite que el esquema “tenía la aprobación, participación y protección de algunas de las autoridades gubernamentales venezolanas de más alto rango”. Esa frase es lo más cerca que el expediente llega de vincular a Saab con la cúpula del gobierno venezolano. No hay una imputación formal de “testaferrismo”.

¿Es el “testaferrismo” un delito en la legislación estadounidense?

La respuesta es no. El derecho penal federal de Estados Unidos no tipifica el “testaferrismo” como un delito autónomo. No existe una sección del Código de los Estados Unidos que castigue “prestar el nombre” para actividades ilícitas como delito independiente.

Lo que existe son figuras jurídicas que capturan conductas similares o equivalentes:

· “Straw man” (hombre de paja): Se usa en contextos específicos como la compra de armas de fuego para personas prohibidas (18 U.S.C. § 922(a)(6)) o donaciones de campaña en nombre de otro (§ 441f). Pero es una doctrina judicial aplicada a estatutos concretos, no un delito general.
· Lavado de dinero (18 U.S.C. § 1956): Castiga a quien realice transacciones financieras con fondos de origen ilícito. Un testaferro que mueve dinero producto de un delito comete lavado de dinero, pero el cargo es por el lavado, no por “ser testaferro”.
· Fraude y soborno (FCPA): El pago de sobornos a funcionarios extranjeros es delito bajo la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero. Un testaferro que facilita esos pagos es co-responsable del soborno, no de “testaferrismo”.

En el caso de Saab, el cargo es conspiración para lavado de dinero. La conducta de “prestar el nombre” o “servir de intermediario” es un medio para cometer el lavado, no un delito separado.

Por qué el término “testaferro” es un sesgo periodístico

Usar “testaferro de Maduro” como descripción propia de un medio en una nota sobre el caso judicial presenta tres problemas:

1. Traslada una calificación política al terreno de los hechos judiciales. El expediente no imputa ese rol. La calificación proviene de funcionarios y del Tesoro, no del tribunal.
2. Presupone una relación jerárquica y de subordinación que el expediente no establece. El documento describe un esquema de sobornos con “altos funcionarios”, pero no nombra a Maduro ni lo identifica como el beneficiario final.
3. Contamina la cobertura con una narrativa previa. Desde 2019, el término se ha usado de forma casi automática, sin verificar su presencia en los documentos judiciales.

FUENTE




 

Economista venezolano Jesús Casique realiza colecta para la compra de insumos y medicamentos tras sufrir ACV


COMMENTS