AÚN QUEDA PENDIENTE LA CAPTURA DE ADRIANA MARTÍNEZ RODRÍGUEZ, CÓNYUGE DE GERMÁN RUBIO (ALIAS ÁLVARO PULIDO)

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Por Jorge Castro

Esta historia apenas comienza. Aún falta detener a Adriana Martínez Rodríguez, una empresaria bogotana que formó parte de la Cámara de Comercio de Bogotá y quien participó en la comercialización en Europa de varios cargamentos de oro provenientes de la reserva del Banco Central de Venezuela.

También sería oportuno que le brindara explicaciones a las autoridades federales estadounidenses sobre el origen del anillo de brillantes, valorado en 1 millón de dólares, que su marido, otrora jefe del Cártel de Bogotá, le obsequió.

En relación con el tema, años atrás escribí esta reseña, que fue de mucha utilidad para el FinCEN:

La Torre de Colombia

La colombiana Adriana Martínez Rodríguez ha fungido no solo como apoderada de compañías del empresario de su misma nacionalidad, Alex Saab, acusado por los Estados Unidos de lavado de dinero y otros delitos, producto de sus negocios corruptos en Venezuela. Martínez ha sido también pareja del socio de Alex Saab, Álvaro Pulido Vargas, identidad que asumió después de haber tenido en Colombia el nombre de Germán Rubio.

De la relación entre Martínez y Pulido habría surgido una heredera. Hoy se conoce, además, que Adriana Martínez Rodríguez posee supuestamente una cuenta oculta con más de $100 millones que guardaría para Pulido.

La empresaria, quien figura como directiva de varias firmas y dispone de diferentes pasaportes colombianos, ha conseguido quedar libre de cualquier investigación en Colombia y, a diferencia de Saab, Pulido y varios familiares de estos, no ha sido sometida a las sanciones dictadas por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, pese a estar inmiscuida en negocios de Saab, como el del contrabando de oro venezolano a Turquía y a otros países.

No obstante, ahora, ante el surgimiento de nuevos datos de la fortuna en manos de la empresaria, el Departamento del Tesoro pudiera tener motivos suficientes para la imposición de nuevas sanciones.

En los registros de compañías de Colombia también aparecen otros nombres similares al de Adriana Martínez, que se cree que pudieran tratarse de familiares de la empresaria.

HAY MÁS.

Una pequeña firma que funciona en un centro empresarial de Cota, Cundinamarca (Colombia), ha despertado el interés de la justicia de Estados Unidos por sus nexos con Alex Saab, el señalado testaferro de Nicolás Maduro, y con su socio, el también procesado por corrupción, Álvaro Pulido.

Se llama Vram Holding S.A., su contabilidad es compleja y su dueña es Adriana Martínez Rodríguez, una espigada bogotana, de un poco más de 50 años en la actualidad, que ejecuta negocios que van desde actividades en mercados financieros y construcción de casas hasta comercialización de carne de pollo, cerdo y res.

Una investigación recogió evidencia que demuestra que la empresaria bogotana aparece en empresas y negocios de Alex Saab. Además, registra movimientos bancarios desde Venezuela y desde el Medio Oriente, ligados a Saab y a su entorno.

Adriana Martínez saltó por primera vez a este ruedo en 2011, cuando el régimen venezolano le abrió las puertas al Fondo Global de Construcciones SAS, la firma con la que Saab construyó las casas subsidiadas que hoy son investigadas por Estados Unidos.

Desde que Saab constituyó el Fondo Global, piedra angular del blanqueo, la bogotana aparece en papeles. De hecho, en 2014, cuando Saab montó la fábrica de casas en Venezuela y ya estaba bajo la lupa de la DEA, Martínez no vio inconveniente en cambiarle el nombre a la empresa (por Expel Management SAS) y tramitar un permiso en el Ministerio de Transporte de Colombia para el movimiento de carga pesada.

Hasta ahora, nadie ha ido a preguntarle a la empresaria por la contabilidad y los negocios que hizo con Saab mientras estuvo en la empresa. Tampoco la han indagado por sus nexos personales con su socio Pulido, de quien fue pareja sentimental. Incluso, en redes la señalan como el supuesto eslabón para llegar al oro que ha salido subrepticiamente desde Venezuela.

El mismo año en el que Saab creó el Fondo Global de Construcciones (con 500 millones de patrimonio), Adriana Martínez constituyó Vram Holding S.A.

Giros y contratos

En la contabilidad de Vram Holding hay dos grandes negocios que llaman la atención.

Uno de ellos es con Suministros Venezolanos Industriales C.A. (Suvinca), una empresa estatal ligada al Ministerio de Comercio del régimen de Maduro. El otro son algunos giros y transacciones que ha recibido la firma de la bogotana en una de las cinco cuentas bancarias que tiene abiertas, provenientes de la firma Good Central Hong Kong Limited.

En efecto, en 2013, cuando Saab y su socio Pulido ya estaban en la mira de la DEA, la empresaria suscribió un contrato con Suvinca por 20 millones de dólares para el suministro de material usado en la construcción de un polideportivo ubicado en el estado de Vargas.

Para sellar el contrato, amplió el objeto de su empresa, le inyectó capital y le extendió un poder al venezolano Adrián Antonio Perdomo, quien, en 2019, fue sancionado por el Departamento del Tesoro como gerente de la Compañía General de Minería de Venezuela (Minerven).

En bases de datos, esa firma aparece a nombre de Emanuel Enrique Rubio, hijo de Álvaro Pulido, quien ha usado la identidad de Germán Rubio Salas.

Vran Holding no explicó ni soportó anticipos y avances por valor de 818 millones de pesos, recibidos de Good Central Hong Kong, “desconociendo su origen y razonabilidad”.

Y también figuran cuentas por pagar a esa empresa asiática y un giro de 1.500 millones de pesos de la empresa de Cota a Vran Holding (Panamá), que no pudo ser validado en su momento.

Esta historia continuará…




 

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