Por Jorge Castro
Días atrás publicamos esta denuncia que involucra directamente al director del CICPC, Douglas Rico, y a su subalterno, Pablo César Castro Ortega. Estas personas están públicamente vinculadas y denunciadas por su participación en una red de estafas y apropiaciones indebidas.
De acuerdo con denuncias formales tramitadas ante el Ministerio Público y el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), el presunto esquema delictivo opera de la siguiente manera:
– Oswaldo Alonso Carrero Rujano: Es señalado como el principal cabecilla. Cuenta con antecedentes penales y condenas previas por tráfico ilícito de drogas. Las denuncias ciudadanas apuntan a que, a pesar de estar sentenciado, goza de beneficios carcelarios VIP que utiliza para continuar coordinando estafas.
– Jazmín Beatriz Meléndez de Linares y su hijo Oliver Moisés Blanco Meléndez: Son identificados como parte de la red operativa. Supuestamente se encargan de firmar contratos de permuta y movilizar los vehículos reportados como robados o apropiados ilegalmente.
– Rafael Geovanny Pereira Romero: Aparece, de igual forma, en el expediente judicial de la Fiscalía y en las órdenes de investigación como parte del grupo de personas involucradas en la receptación o desaparición de automóviles de lujo en concesionarios.
El caso cobró relevancia pública en redes sociales debido a las denuncias de las víctimas, quienes exigen la búsqueda urgente de vehículos de alta gama (como camionetas Toyota Sequoia y 4Runner 2025) vendidos bajo contratos irregulares.







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