EL NUEVO SIGLO consultó la opinión del académico Andrés Molano; Viviana Manrique, exviceministra del Interior; Gabriel Silva Luján, exministro de Defensa y exembajador en Washington; y el general de policía (r) Juan Carlos Buitrago, sobre las implicaciones para nuestra nación de participar de esta iniciativa de seguridad continental
CON EL nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella, Colombia entrará a hacer parte del Escudo de las Américas, la estrategia conjunta de Donald Trump contra el narcotráfico y el crimen organizado que lanzó en marzo pasado. Trece naciones de la región con gobiernos de derecha son integrantes y se espera que también llegue Perú por la elección de Keiko Fujimori. ¿Qué significa la incorporación de nuestro país y qué resultados se pueden esperar? EL NUEVO SIGLO consultó expertos.
Andrés Molano, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario, consideró que “la participación de Colombia en cualquier esfuerzo multilateral orientado a luchar contra las amenazas a la seguridad en el hemisferio es importante”.
Agregó el académico que “un enfoque pragmático que permita unir esfuerzos con socios diversos permite también enfrentar mejor amenazas comunes y compartidas en la región”. Por ello, Molano advirtió que “Colombia debe estar allí donde se estén haciendo esfuerzos conjuntos para enfrentar problemas como el crimen organizado transnacional o la violencia en la región”.
Frente a los resultados que podría significar para Colombia integrar el Escudo de las Américas, Molano dijo que “todavía no se ha definido el alcance práctico de esa iniciativa. Lo que sabemos es que está enlazada con la estrategia de seguridad nacional y con la estrategia contra el terrorismo de los Estados Unidos. Y que es de ahí de donde van a derivar las actividades cooperativas que se realicen en el marco de ese Escudo de las Américas, que finalmente surge de un acuerdo de carácter informal, no es un tratado, es básicamente una declaración que tendrá que irse materializando y operativizando en situaciones concretas”.
En cualquier caso, el académico destacó que es importante que exista al menos un formato en el cual encajar esos esfuerzos multilaterales para mantener la seguridad en la región.
Pie de foto: EL PRESIDENTE Donald Trump lanzó, el pasado 7 de marzo, el Escudo de las Américas contra el narcotráfico y otras criminalidades. /Foto Casa Blanca
Mejoraría cooperación internacional
Viviana Manrique, exviceministra del Interior y consultora en cooperación internacional y políticas públicas, afirmó que el futuro ingreso de Colombia al Escudo de las Américas “es un cambio evidente de política exterior dirigida a retomar una posición activa frente al crimen organizado transnacional en América Latina. Creo que esa es una forma de decir que Colombia vuelve a entrar en los escenarios prioritarios sobre crimen organizado y principalmente en la lucha contra el narcotráfico en la región”.
Expresó que el principal resultado para el país por estar en esta estrategia “debe ser el aporte de la cooperación internacional para Colombia. Creo que de ahí se puede lograr una cooperación técnica, por ejemplo, una cooperación financiera que fortalezca las Fuerzas Militares colombianas, que fortalezca los equipos”.
Subrayó que en este momento se necesita “mucha tecnología y recursos tecnológicos para combatir el narcotráfico, que nuestras Fuerzas Militares no tienen. Y creo que el Escudo de las Américas puede ser el escenario perfecto para que Estados Unidos, principalmente, pueda desarrollar un plan de cooperación en los próximos años que permita combatir el narcotráfico y las estructuras armadas en Colombia”.
Es conveniente participar
Mientras que Gabriel Silva Luján, exministro de Defensa y exembajador en Washington, sostuvo que la decisión del presidente electo Abelardo de la Espriella de “acercarse y buscar la participación de Colombia en la iniciativa del Escudo de las Américas” es “altamente conveniente”.
Añadió que esto surge después de 4 años de una ruptura en “la cooperación regional y bilateral con Estados Unidos, porque no solo fue un alejamiento la cooperación con Estados Unidos durante el gobierno Petro, sino que también hubo grandes fricciones con los países regionales importantes para la seguridad nacional”.
Destacó que “el propósito principal del Escudo de las Américas es combatir el crimen organizado que se ha vuelto una amenaza estratégica para la seguridad nacional y el interés nacional de todos los países, por eso debemos estar allí”.
No obstante, Silva Luján puso de presente que se debe tener “un marco de referencia vinculado a la ley internacional, vinculado a los principios interamericanos y de los Derechos Humanos, porque de lo contrario acciones que no estén apoyadas en ese componente pueden ser realmente lesivas a la legitimidad de la lucha contra el crimen organizado”.
Enfatizó que Colombia necesita recuperar la cooperación bilateral intensa con Estados Unidos y también la cooperación con sus vecinos porque “la actuación del crimen organizado es transfronteriza, y tenemos la oportunidad de cooperar con muchos países en los cuales se encuentra presente el factor del crimen organizado”.
Finalmente, Silva Luján explicó que el hecho de participar de esta iniciativa no va en contra de que Colombia intensifique la “relación bilateral por fuera de ese Escudo o como una derivación de ese Escudo. Es importante volver a plantear la necesidad del Plan Colombia II, sobre todo de los aspectos de cooperación de inteligencia y mejoría de capacidades de la Fuerza Pública colombiana”.
Fronteras sin atención
El general (r) Juan Carlos Buitrago, con experiencia en análisis estratégicos, tácticos y operacionales en áreas de terrorismo, narcotráfico, lavado de dinero, criminalidad organizada transnacional, indicó que “la mejor noticia para Colombia será su integración al Escudo de las Américas. El panorama de informalidad, desorden social, criminalidad y violencia, en los territorios fronterizos colombianos, se ahonda progresivamente bajo el deterioro y el descontrol institucional, particularmente en el gobierno que culmina”.
Describió que las fronteras no reciben la atención y prioridad que demanda una política de Estado seria y responsable en materia de desarrollo, seguridad y defensa. “Las economías criminales se han convertido en el principal incentivo de las comunidades que tratan de sobrevivir en estas zonas, a su vez que son sometidas y hostigadas por los grupos violentos nacionales, binacionales y extranjeros, que han hecho de las fronteras sus principales bases de operaciones criminales”, dijo.
Agregó que las fronteras con Venezuela y Ecuador “se están reacomodando a las nuevas dinámicas, inducidas por los gobiernos de Estados Unidos y Ecuador, y en la que ahora se incorpora Colombia con el nuevo gobierno”.
Buitrago declaró que “el mensaje es contundente, no es hora de convivir con terroristas y narcotraficantes, tampoco, de activar escenarios de diálogo que solo son aprovechados para traficar armas, minerales y drogas, y planificar ataques aleves contra las fuerzas del orden. La decisión del bloque mayoritario de gobiernos del hemisferio es categórica, se intensificarán las ‘operaciones cinéticas letales’, confrontando con determinación y capacidad real, a un enemigo común que tiene bajo amenaza nuestras democracias”.
Concluyó el general de policía (r) que “el país requiere con carácter urgente superar su fallida política de fronteras y construir una efectiva visión estratégica en estos territorios, que incorpore la creación de una poderosa y moderna fuerza fronteriza, y en esta ruta, el Escudo de las Américas será la plataforma perfecta para avanzar en esta iniciativa”.
Se sienten los efectos
Los 13 países socios fundadores del Escudo de las Américas son Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay y Trinidad y Tobago.
La administración Trump no invitó a Colombia a hacer parte de esta estrategia en el gobierno Petro por los choques que habían tenido los dos mandatarios en diferentes asuntos, como las medidas de Washington contra la migración ilegal y el apoyo norteamericano a las operaciones militares de Israel en Gaza.
Sin embargo, el escenario cambiará con la administración De la Espriella porque Donald Trump ve con buenos ojos sus posturas en temas como seguridad y lucha contra el narcotráfico.
En el caso de Ecuador ya se están viendo resultados por el Escudo de las Américas en la ofensiva de su fuerza pública contra las organizaciones del narcotráfico, pues Estados Unidos ha suministrado inteligencia táctica, metodología de planificación operativa y capacitación especializada para operaciones de interdicción marítima. También le ha donado buques guardacostas y aeronaves.


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