Tuesday, October 19, 2021


Las pretensiones de Carlos Dorado en Mundial Money Transfer causaron desconfianza en España

Carlos Dorado, el cambista de Maduro, ha visto cómo el Banco de España primero y después la Audiencia Nacional le impedían que entrara en el…

By admin , in Internacionales , at June 16, 2021

Carlos Dorado, el cambista de Maduro, ha visto cómo el Banco de España primero y después la Audiencia Nacional le impedían que entrara en el sector financiero por sus antecedentes ‘offshore’.

Según un amplio reportaje de El Confidencial el 20 de noviembre de 2014, en pleno desembarco boliburgués en Madrid, la casa de envío de remesas Mundial Money Transfer, conocida comercialmente como Mundial Envíos, comunicó al Banco de España que ampliaba capital para dar entrada a Dorado y a los Pizzorni.

Apunta el medio español que Mundial Envíos nació en 1990 como Filipino Express, dedicada a enviar remesas a Filipinas. Cuando el Banco de España pidió más información sobre quién iba a invertir un millón de euros para controlar la casa de remesas, la respuesta fue que el “nuevo accionista era la entidad venezolana Italcambio, sin indicar quiénes eran los accionistas últimos de esta sociedad”, según una sentencia posterior.

El sector de las remesas está regulado en España y,según el reportaje, se exige a sus directivos idoneidad y que no haya antecedentes de blanqueo. Ante la insistencia del regulador, Mundial Envíos admitió que el 67,25% de la empresa pasaba a pertenecer a Gabriela Pizzorni, Carlos Rafael Dorado Fernández y Maximilian Mario Matalón Pizzorni, al controlar estos Italcambio.

Entonces, el Banco de España pidió al Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac) “si tenía conocimiento de alguna circunstancia que pudiera afectar a la honorabilidad del Grupo Italcambio y/o sus propietarios”.

Más adelante señala que la respuesta del Sepblac fue que “los adquirentes poseen un amplio ‘holding’ de personas jurídicas, en su mayoría patrimoniales, que, en algún caso, parecen tener por objeto negocios de una mayor exposición al riesgo de blanqueo, al haber sido constituidas en un paraíso fiscal“.

Finalmente, en enero de 2016, la comisión ejecutiva del Banco de España declaró que “los nuevos accionistas y administradores de Mundial carecían de la idoneidad necesaria para ostentar una participación significativa en la entidad, requiriéndoles la reducción de dicha participación y el cese en los cargos”.

De acuerdo a El Confidencial Mundial Envíos entró entonces en una espiral destructiva que la llevó a suspender pagos en junio de 2017.

En las cuentas presentadas en el Registro Mercantil ese año, la empresa admite que “ha detectado en el segundo trimestre del ejercicio 2017 irregularidades en la solvencia de la empresa y falta de veracidad en las cuentas de 2015″, cuando Dorado y los Pizzorni estaban en el accionariado. “La sociedad ha tenido que registrar 2.221.769,69 euros en reservas voluntarias debido a ajustar saldos de corresponsales que para el ejercicio 2015 fueron falseados“, señala la empresa al levantar las alfombras.

El 13 de junio de 2017, el Banco de España mandó una inspección a Mundial Envíos.

A pesar de que la empresa estaba en liquidación y con clientes protestando por haber perdido el dinero de sus remesas, los Pizzorni y Dorado recurrieron a la Audiencia Nacional la denegación del título de idoneidad.

En una sentencia del 18 de julio de 2018, la Audiencia da la razón al Banco de España y enumera los motivos por los que le denegaron la ficha de idoneidad. En primer lugar, que la “Superintendencia Nacional de Valores de Venezuela suspendió en julio de 2010 a Pizzorni su autorización para realizar negocios como intermediario financiero”. Añade “la confiscación a Italcambio Casa de Cambio CA [otra sociedad del grupo Italcambio] de un cargamento de 2,5 millones de dólares americanos en efectivo en el aeropuerto de Caracas el 29.12.2003″.

La Audiencia y el Banco de España no entran tanto en estas decisiones sino en que no se las notificaron inicialmente, en que incurrieron en “falta de transparencia” y que han sido las autoridades españolas las que han tenido que ir descubriendo lo que había.

Además de los antecedentes, su entramado ‘offshore’ no ayudó a que recibieran la ficha de idoneidad. “Carlos Rafael Dorado Fernández, Gabriela María Pizzorni y Maximilian Mario Matalón Pizzorni son accionistas de 25 sociedades de las que cinco de ellas tienen el domicilio en Panamá.

“Al menos seis de las sociedades del grupo están constituidas en las Islas Vírgenes Británicas, lo que genera dudas sobre el origen de sus fondos, por más que posteriormente se haya trasladado el domicilio de cuatro de ellas a España, además de que el grupo sigue teniendo dos sociedades con domicilio en las Islas Vírgenes Británicas, por más que los accionistas sean ahora sociedades españolas”.

Esta red societaria en jurisdicciones opacas se completa con el trust del que Carlos Dorado era beneficiario último junto a otro empresario venezolano. Esta sociedad de administración de activos, abierta en 2015 a través del despacho Mossack Fonseca, estaba radicada en Nueva Zelanda, uno de los destinos de capitales ‘offshore’ más cotizados de los útlimos años.

El abogado de Dorado y los Pizzorni aseguró que la van a recurrir al Tribunal Supremo, ya que no es firme.

Carlos Dorado es un empresario tremendamente rico. Vive entre Puerto Rico, Miami, Caracas y Madrid. Nacido un un pueblecito de Ourense en 1959, su familia emigró, como tantas gallegas, a Velezuela. Pero Venezuela era tierra de oportunidades y Dorado tenía inteligencia y ambición y prosperó.

Dorado ha ido y venido. “Ha apoyado a Maduro, como antes financió a la oposición. Es decir, está con dios y el diablo, dependiendo de quién le acerca mejores condiciones para sus negocios. El chavismo tiene 20 años y una élite económica propia. No le conviene tenerlos de enemigos, siendo como es su principal audiencia”, explica a El Confidencial el periodista Víctor Amaya, autor de un perfil sobre Dorado.

Recientemente por su apoyo, Maduro lo incorporó a su Consejo Nacional de Economía.

El cambio de dinero es uno de los grandes focos de fortuna y de corrupción en Venezuela, según fuentes de ese país en Madrid. Al estar fijada una tasa oficial que difiere de la del mercado, las casas de cambio y de remesas son muy codiciadas.

El periodista Amaya explica que Dorado posee “Italcambio e Italbursátil, casas de cambio y casa de bolsa. Italcambio es de las pocas autorizadas por el Estado para operar. Luego, tiene Italviajes, que es una agencia de viajes. También posee la tienda Casablanca, como distribuidora exclusiva de marcas de lujo”.

Como tantos chavistas y opositores, Dorado puso un pie en Madrid. Las inversiones son a lo grande, en la mejor zona de Madrid, acordes con un empresario con cadenas de ropa de lujo en Miami y empresas en medio mundo.

En la capital de España, Dorado adquirió  el edificio que ocupa el número 87 de la calle Velázquez en 2015 ; además compró un edificio en Montalbán 11, junto al Retiro en junio de 2016 que Comenzó a rehabilitar en 2017 y espera terminar en 2019.

La sociedad que lo construye ha recibido avales del Banco Santander por un importe de 4,2 millones de euros, según las cuentas de la empresa.

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