Cooke deja en veremos su oferta por Nueva Pescanova tras detectar problemas de liquidez en la empresa de Juan Carlos Escotet

Cooke deja en veremos su oferta por Nueva Pescanova tras detectar problemas de liquidez en la empresa de Juan Carlos Escotet

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Nueva Pescanova se enfrenta a un futuro incierto. La empresa pesquera gallega, propiedad de Abanca, ha visto cómo se frustraba el proceso de venta que había iniciado con el grupo canadiense Cooke, que había alcanzado un principio de acuerdo con la entidad financiera española el pasado 13 de abril. Sin embargo, las negociaciones se han roto después de que Cooke recibiera varios informes de la firma de servicios profesionales EY, que le alertaron de la delicada situación financiera de la compañía con sede en Pontevedra.

Un agujero de 150 millones

Según han confirmado varias fuentes próximas al proceso, los análisis forensic realizados por EY revelaron deficiencias de caja de unos 150 millones de euros en Nueva Pescanova, así como ciertas ineficiencias en su gestión financiera, lo que requeriría unas aportaciones de capital extraordinarias por parte del comprador. Estos hallazgos hicieron que Cooke revisara a la baja el importe de la oferta inicial que había acordado con Abanca en abril. De los 200 millones que había aceptado pagar entonces, el grupo norteamericano redujo su propuesta a apenas 50 millones. A cambio, la canadiense se comprometió a inyectar entre 100 y 150 millones en Nueva Pescanova para garantizar la continuidad de las operaciones y evitar las tensiones de tesorería.

Abanca niega el fracaso y busca alternativas

Ante esta rebaja, Abanca aseguró que la postura de Cooke formaba parte de su estrategia de negociación para rebajar el precio de la compraventa, al tiempo que añadió que las conversaciones seguían en marcha. Además, desde el entorno del banco controlado por el empresario venezolano Juan Carlos Escotet se deslizó que Iberconsa, otra pesquera gallega propiedad del fondo estadounidense Platinum, seguía interesada en una fusión después de haber perdido la puja con la canadiense en el proceso competitivo de abril. Iberconsa había sido hundida a bono basura por su escasa calidad crediticia y su elevada deuda por parte de Moody’s.

Juan Carlos Escotet

Los problemas estructurales de Nueva Pescanova

Nueva Pescanova arrastra problemas estructurales desde hace años. La compañía fue rescatada de la quiebra por Abanca en 2014, tras comprar participaciones a otros bancos que también se habían visto afectados por el colapso de la vieja Pescanova. Desde entonces, Abanca ha aportado cerca de 600 millones para garantizar la supervivencia de Nueva Pescanova, que cuenta con 12.000 empleados y es una empresa de carácter estratégico para Galicia, según explica El Confidencial.

Sin embargo, la compañía gallega no ha logrado cumplir con su plan estratégico, que estimaba un beneficio operativo o ebitda de unos 120 millones. Una cifra que posteriormente se rebajó a la mitad, a unos 60 millones, y que, finalmente, rondará los 12 millones, según fuentes próximas a la due diligence elaborada por EY. La parte baja de la cuenta de resultados reflejó unas pérdidas netas de 53 millones, unos números que han asustado a Cooke.

Además, Nueva Pescanova ha sufrido en 2022 el aumento del coste del petróleo para sus barcos y el brusco descenso de las ventas de pescado debido al aumento de los precios al consumidor final. A esto se suma que Banco Santander, CaixaBank y Sabadell se negaron a asumir más riesgos con Nueva Pescanova, con la que tenían un préstamo de hasta 150 millones para financiar su circulante. La compañía tiró de tesorería y amortizó esa línea de crédito para poner de manifiesto su solvencia ante las dudas expresadas por estos bancos.

El reto de Abanca para evitar provisionar pérdidas

Tras el fracaso de las negociaciones con Cooke, Abanca se enfrenta al reto de encontrar una salida para Nueva Pescanova que le evite tener que provisionar pérdidas. Fuentes financieras indican que el Banco Central Europeo (BCE) revisará su cartera en los próximos meses y que si la compañía gallega no logra un cambio radical de sus cuentas, Abanca tendrá que reconocer unas pérdidas significativas que golpearían su cuenta de resultados. En 2022, ganó 217 millones. Por ello, otras fuentes indican que Escotet va a tratar de resucitar el proceso de venta de Pescanova antes de final de año.



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